lunes, 30 de mayo de 2016

Segunda parte Datos abiertos

En el documento de políticas públicas de la Republica Argentina, las investigadoras Elena y Pichon mencionan, en el resumen ejecutivo publicado el año 2014 con el título “Recomendaciones para implementar una política de datos abiertos en el Poder Judicial”, que el acceso a la información pública es un derecho humano fundamental, reconocido en numerosos tratados internacionales: Su objetivo es garantizar la disponibilidad, conocimiento y transmisión de la información que genera el Estado; su ejercicio potencia el desarrollo de los derechos civiles, la transparencia y la rendición de cuentas de los funcionarios, y fomenta el debate público e informado para evitar la corrupción y los abusos por parte de los poderes estatales. Por eso, una gestión pública eficaz debe basar sus decisiones en datos objetivos y de calidad. Una nueva faceta del acceso a la información es la tendencia a publicar datos en formatos abiertos, para que la sociedad pueda acceder a la información y sea capaz de reutilizarla para diferentes fines, como cruzar bases de datos para generar nueva información o potenciar su utilidad al hacerla más compresible y dinámica.

Álvarez Espinar, en el artículo publicado el año 2014 con el título “Apertura y reutilización de datos públicos”, menciona que “datos abiertos” es un término que se refiere a la exposición pública de información de una forma adecuada para su acceso y libre reutilización por la ciudadanía, empresas u otros organismos. Datos abiertos del sector público es la publicación de la información custodiada o producida por las administraciones públicas a través de canales electrónicos basados en las tecnologías de la información y la comunicación. Habitualmente, se trata a los conceptos de datos abiertos y datos abiertos gubernamentales o del sector público, como términos equivalentes, aunque datos abiertos también abarcaría aquellos datos que el sector privado expone públicamente, muchas veces motivado por los mismos principios de transparencia, eficiencia, no obstante en este caso también incluirían la responsabilidad social corporativa. El concepto de datos abiertos gubernamentales es relativamente novedoso, ya que no fue hasta el año 2007 cuando se definió claramente. Aunque existen numerosas interpretaciones, todas se basan en los principios de esta primera definición, siempre enfocados en el objetivo final, que es la reutilización de dicha información de forma efectiva y eficiente, sin trabas. Entre los precursores de la apertura de datos para motivar la potencial reutilización se encuentra el Gobierno de los Estados Unidos de América, quien ya hace más de dos décadas puso a disposición de sus ciudadanos y a los de todo el mundo, su “Sistema de Posicionamiento Global” y las señales con información sobre localización geográfica, un proyecto que ha demostrado cómo los recursos compartidos, abiertos y gratuitos, en este caso particular subvencionado por los contribuyentes norteamericanos, permiten un desarrollo del negocio muchas veces inesperado.

En el artículo titulado “Open data o datos abiertos en Costa Rica”, escrito por el investigador Durán el año 2013, se menciona que en la era actual de la información, el concepto de datos abiertos emerge en forma congruente con la tendencia de movimientos y comunidades que promueven los sistemas y aplicaciones informáticas de código abierto con acceso libre. La filosofía de datos abiertos puede ser definida como la información expuesta en la Web en formato tabular de números, estadísticas, métricas, datos micro y macro económicos, con georeferencia o no, de todo tipo de temas, sin restricciones de propiedad intelectual o mecanismos de control en cuanto acceso a los mismos se refiere. La información publicada como datos abiertos tiene tres características fundamentales: Accesibles, preferiblemente vía Internet, en formato digital, interoperables capaces de ser leídos por computadoras para ser usados y reutilizados, es decir, reutilizable por diversas aplicaciones o sistemas, además de tener un licenciamiento de libre restricción en el uso y distribución. No son datos personales o individuales de las organizaciones, sino más bien de los productos ofrecidos y logros traducidos en beneficios para los usuarios de esos servicios. Pueden estar almacenados en hojas electrónicas y preferiblemente en formato de “Estructura de descripción de recursos”, que transformados son expuestos o publicados en Internet en un formato que por lo general corresponde a cuadros tabulares agrupados en paneles de control para facilitar su comprensión. Una vez publicados los cuadros puede “bajarse” o guardar esos datos en diferentes formatos por los usuarios finales de la información.

Curto Rodríguez, en el artículo publicado el año 2015 con el título “Los portales de datos abiertos autonómicos y la rendición de cuentas”, menciona que los objetivos de las iniciativas de datos abiertos son: (1) Generar valor agregado. Facilitando la creación de nuevos servicios por parte de los ciudadanos con los datos proporcionados por la administración pública. (2) Aumentar la transparencia a la administración pública. Publicando datos de tipo económico y legislativo, para favorecer el análisis y la evaluación de la gestión pública. (3) Incrementar la interoperabilidad. Permitirá interconectar de forma más eficiente todas las administraciones locales y permitirá que todas utilicen una fuente de datos común y por lo tanto más consistente. (4) Incrementar la participación ciudadana. Permitirá al ciudadano disponer de más información de tipo económico, administrativo, estadístico, etc. (5) Incrementar gobernanza abierta y de servicio. Voluntad de avanzar hacia la gobernanza abierta, basada en los valores de transparencia, participación, servicio y eficiencia.

lunes, 23 de mayo de 2016

Datos abiertos

En la serie de estudios de gestión pública patrocinados por el Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social, se destaca el estudio realizado el año 2012 por los investigadores Concha y Naser titulado “Datos abiertos: Un nuevo desafío para los gobiernos de la región”, en el que se menciona que en los últimos años ha comenzado una verdadera revolución en materia de acceso a la información pública por parte de los ciudadanos. A esta revolución se la ha denominado “Open Data” o “Datos Abiertos”, la cual consiste en poner a disposición de la sociedad los datos de interés común de la ciudadanía para que, de cualquier forma, estos puedan desarrollar una nueva idea o aplicación que entregue nuevos datos, conocimientos u otros servicios que el gobierno no es capaz de entregar. Esta revolución ha generado un nuevo paradigma a través del cual el Estado ya no se encarga de generar todas las aplicaciones necesarias para los ciudadanos, sino que por el contrario, es la sociedad misma quien genera sus propias aplicaciones para sacar provecho a los datos que el Estado deja a su disposición. ¿En qué hospital público hay menos infecciones intrahospitalarias?, ¿Cuál de todos los colegios públicos tiene el mejor rendimiento escolar?, ¿En qué municipio existe el menor grado de delincuencia?, ¿Cuál de los municipios tiene la mejor calidad del aire?, ¿Cuál es la demanda de artículos de escritorio en los ministerios del Estado?. Como se aprecia, las consultas pueden ser muy simple y también de una gran complejidad, donde se requiere, necesariamente, cruzar datos para obtener cifras estadísticas, económicas, científicas, presupuestarias, entre otras. La información para contestar estas preguntas se encuentra escondida en algún rincón de una base de datos del Estado o en una carpeta en papel en una oficina pública. Entonces la pregunta es ¿cómo acceder a esta información?, pues bien, la respuesta se encuentra específicamente en lo que se conoce como “datos abiertos del gobierno”, que consiste en una iniciativa mundial de acceso a la información del Estado por parte de los ciudadanos.

El investigador Bron, en la obra publicada el año 2015 con el título “Open Data: Miradas y Perspectivas de los Datos Abiertos”, señala que hablar de datos abiertos es mucho más que un concepto o una creencia, es toda una filosofía y una gran práctica cuya finalidad es que determinados tipos de datos estén accesibles y sin restricciones para acceder a ellos. Son considerados como tales, todos aquellos datos accesibles y reutilizables que no requieren permisos y no presentan exigencias para llegar a ellos. Lo que sucede con los datos abiertos es algo similar a lo que sucede con el software libre, el código abierto, o el acceso libre. Lo que hoy se conoce como datos abiertos se refiere en general a fuentes de datos que históricamente han sido cerradas y que han estado bajo control de organizaciones, tanto públicas como privadas, y cuyo acceso ha estado restringido mediante diferentes tipos de limitaciones, licencias, derechos de autor o patentes. La referencia a datos abiertos está relacionada con diferentes tipos de material no documental que en tiempos pasados se encontraba a disposición de sólo unos pocos. Algunos ejemplos son los compuestos químicos, el genoma, y hasta la propia información geográfica, pasando por las fórmulas matemáticas y científicas.

Es necesario evolucionar, como indica García, en el artículo publicado el año 2014 con el título “Gobierno abierto: Transparencia, participación y colaboración en las administraciones públicas”, de un gobierno electrónico trivial, que simplemente traslada el modelo existente en la prestación de servicios públicos al modo electrónico, con las únicas ventajas para el ciudadano de la oportunidad horaria y ahorro de desplazamientos, al gobierno abierto, que aboga por un modelo abierto y participativo, en el que se solicita la colaboración de la ciudadanía, y se toma decisiones basadas en sus preferencias y necesidades. Para ello, los ciudadanos deben contar previamente con información pública que permita, al ciudadano, formar su opinión y emitir sus valoraciones, algo que puede posibilitarse gracias a los datos abiertos.

De Ferrari, en el artículo publicado el año 2012 titulado “Sociedad civil y gobierno abierto: La necesidad de un trabajo colaborativo”, menciona que los datos abiertos, hacen referencia a cualquier dato e información producida o comisionada por organismos públicos, y que cualquier persona puede usar para cualquier propósito. Para calificar la información de abierta, debe ser posible, tanto para el gobierno como para cualquier ciudadano, copiarla libremente, compartirla, combinarla con otro material, o re-publicarla como parte de aplicaciones Web, de manera que permita a los usuarios analizarla, representarla visualmente y comentarla, así como reutilizarla y presentarla en otros formatos. El propósito de las políticas de datos abiertos, como política pública, es que la información pública sea detectable y reutilizable, mejorando la accesibilidad y optimizando los recursos que se invierten en su sistematización y archivo. El uso de las tecnologías de la información debería permitir a las agencias gubernamentales la publicación rápida de los datos que generan así como su almacenamiento. En un sentido más amplio, una política de datos abiertos facilita, entre otras cosas, profundizar la comprensión pública de las actividades del gobierno, y que la ciudadanía pueda, a través de la reutilización de estos datos, elaborar herramientas que mejoren la calidad de vida en diversos ámbitos, como transporte, salud, seguridad, etcétera.

lunes, 16 de mayo de 2016

Segunda parte Big Data

Según la consultora McKinsey Global Institute, el noventa por ciento de los datos del planeta se ha generado en los últimos dos años, 2013 y 2014, su proliferación va en aumento en una progresión difícil de calcular. Están en todas partes, provienen de redes sociales, sistemas de telemedición, fotografías, vídeos, correo electrónico, son de múltiple naturaleza y se almacenan en distintos lugares y formatos. El conjunto de toda esta explosión de información recibe el nombre de Big Data y, por extensión, así también se denomina al conjunto de herramientas, técnicas y sistemas destinados a extraer todo su valor. Big Data también está emparentado con lo que se conoce como minería de datos, un campo de las ciencias de la computación que intenta descubrir patrones en grandes volúmenes de datos. La minería de datos, al igual que el Big Data, utiliza los métodos de la inteligencia artificial y la estadística para analizar los patrones en las bases de datos con las que trabaja.

La empresa consultora Gartner, en el glosario de tecnologías de la información publicado el año 2012, define Big Data como “aquellos recursos de información caracterizados por su alto volumen, velocidad o variedad, que requieren formas de procesamiento innovadoras y eficientes para la mejora del conocimiento y la toma de decisiones”. Laney, en el artículo publicado el año 2011 con el título “Gestión de datos en tres dimensiones: Controlando volumen de datos, velocidad y variedad”, menciona que de acuerdo con esta definición, las características que definen el Big Data pueden resumirse en lo que se conoce como las tres Vs: Volumen, Velocidad y Variedad. En palabras de Normandeau, en el artículo publicado el año 2013 con el título “Mas allá del volumen, variedad y velocidad es el resultado de la veracidad del Big Data”, a estas tres Vs que forman parte de la definición intrínseca del Big Data, los expertos añaden una cuarta V que tiene que ver con la Veracidad, ya que es fundamental que los datos en los que se basan los análisis sean correctos y no contengan sesgos o ruido que puedan distorsionar las conclusiones que se extraigan de ellos. La definición de Big Data propuesta por Gartner contiene una segunda parte, también importante, que tiene que ver con la capacidad para analizar los datos y extraer de ellos información relevante. En el artículo de Brustein, publicado el año 2014 con el título “Entrevista con Andreas Weigend sobre refinerías de Big Data”, se menciona que Andreas Weigend, antiguo científico de Amazon y profesor en varias universidades americanas, afirma que los datos son el nuevo petróleo, no sólo en el sentido económico, sino también porque, al igual que el petróleo, es necesario refinarlos y depurarlos para que aporten valor. Aceptando la definición propuesta por Gartner, se utilizara el término Big Data para hacer referencia de manera indisoluble a los grandes conjuntos de datos y a los resultados que puedan derivarse del análisis de los mismos.

Demchenko, en el artículo publicado el año 2013 con el título “Definición de un marco de trabajo para la arquitectura de datos”, menciona que la gestión y procesamiento de Big Data es un problema abierto y vigente que puede ser manejado con el diseño de una arquitectura de cinco niveles, la cual está basada en el análisis de la información y en el proceso que realizan los datos para el desarrollo normal de las transacciones. A continuación se pueden ver los niveles que contienen un ambiente Big Data y la forma en que se relacionan e interactúan entre ellos: (1) Fuente de Datos. Entre las cuales se encuentran las redes sociales, transacciones de bancos, Google. (2) Ingreso de datos. Relacionado con la integración de los datos y el formato de los mismos. (3) Gestión de datos. La que tiene que ver con la transformación, manipulación y correlación de los datos. (4) Análisis de datos. Relacionado con los modelos de datos y las métricas de cálculo. (5) Tiempo Real de procesamiento. Que tiene relación con las alertas y los triggers.

A continuación se citan los beneficios e inconvenientes más relevantes que han sido extraídos del artículo publicado por Vauzza el año 2013 con el título “Todo lo que necesitas saber sobre Big Data”: (1) Gestión del cambio. Comprende la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio a través de segmentación mejorada y venta cruzada de productos. Mediante la aplicación de análisis y modelado predictivo a los datos de cuentas de clientes e historial de transacción. Mediante el análisis de consumo de los servicios y productos de los clientes. Se puede predecir con mayor exactitud qué productos son los más apropiados para cada cliente. Ofrecer la combinación adecuada de servicios y productos mejora la eficacia y la eficiencia de la fuerza de ventas de la compañía. (2) Mejoras Operativas. Comprende la mayor capacidad de visibilidad del negocio a través de informes más detallados. Análisis de navegación web y hábitos de consumo online. Análisis de Redes Sociales. Se genera una visión completa de los clientes, identificando el papel que desempeñan en sus círculos y su grado de influencia. Marketing viral, que detecta clientes más influyentes, roles sociales, etc., para maximizar la difusión de los productos y servicios. Análisis de datos de navegación, que analiza la navegación Web y los hábitos de consumo en línea. Se identifica al usuario, se monitorizan sitios y búsquedas por palabra, vínculos visitados, tiempo de navegación, etc. Cuadro de mando en tiempo real, la información siempre está disponible sin esperas de actualización de los datos. (3) Anticipación a los problemas. Un sistema predictivo de análisis y cruce de datos permite anticipar posibles problemas que puede surgir en el futuro. (4) Mejoras de procesos. Permite la simplificación de procesos actuales y control del negocio. Análisis de seguridad, con la analítica proactiva que permite la reducción de riesgos y pérdidas frente a fraudes. Permite detectar patrones complejos de fraude en tiempo real analizando los datos históricos, el patrón de uso de información de geolocalización, análisis de transacciones y operaciones sospechosas. (5) Soporte a la toma de decisiones a través de algoritmos automáticos. Una analítica sofisticada que analice todos los informes y datos, ayuda a la toma de decisiones, reduciendo los riesgos y descubriendo información que antes podría estar oculta, pero a la vez importante.

lunes, 9 de mayo de 2016

Primera parte Big Data

En la tesis de maestría de Ramos, publicada el año 2015 con el título “Big Data en sectores asegurador y financiero”, se menciona que el progreso de las tecnologías de la información provoca la generación de una gran cantidad de datos a nivel global, de hecho el volumen de los datos generados diariamente es tan grande que las bases de datos actuales se están quedando obsoletas, debido a que, los datos crecen más rápido que la capacidad de las bases de datos para almacenar dicha información. Si las empresas, tanto públicas como privadas, no aprenden a tratar y administrar este tipo de flujo de información dejarán de ser competitivas en los próximos años. Con el tratamiento de estos datos, las empresas podrían tener una visión global del cliente, utilizando datos de fuentes internas. Datos que ya poseen y no están analizados y de fuentes externas, como redes sociales, aplicaciones móviles y datos de geolocalización entre otros. El objetivo principal de este tratamiento y cruce de datos es reducir riesgos. Esto se logra prediciendo el comportamiento y las necesidades del cliente. Gracias a esta ventaja, las empresas podrían desde aplicar microsegmentación con alta precisión a detectar posibilidades de propensión a la fuga del cliente, adelantarse a sus necesidades, conociendo que necesita el cliente antes de que este lo sepa; hasta detectar, identificar y evitar el fraude. En el mercado, se observa hechos y fenómenos que afectan a otros sectores donde se empieza a aprovechar este flujo de datos. Por ejemplo, utilizando Big Data para analizar y cruzar los datos generados por sus usuarios empresas como Amazon que, cruzando datos de compras de sus clientes, han logrado algoritmos de recomendación con los que proveen de ofertas a clientes que han comprado un artículo y se anticipan a sus necesidades posteriores.

La primera vez que se empleó el término Big Data fue el año 1997 en un artículo de dos investigadores de la NASA David Ellsworth y Michael Cox, titulado “Aplicación controlada por la demanda de paginación para la visualización fuera del núcleo”, los cuales indicaban que el ritmo de crecimiento de los datos empezaba a ser un problema para los sistemas informáticos de los que se disponía. Posteriormente, en el año 2001, Douglas Laney publicó un artículo titulado “Gestión de datos 3D: Control del volumen de datos, la velocidad y la variedad”. Este artículo definía lo que actualmente se conoce como las tres V que definen Big Data: Volumen, velocidad y variedad. Asimismo, Big Data no deja de ser un anglicismo que indica datos masivos y que se refiere a la utilización de sistemas informáticos para la acumulación y tratamiento de grandes cantidades de datos y de cómo se revisan y manipulan para identificar distintos tipos de patrones.

Ramos, en la tesis citada, menciona que no obstante y si se pretende entender que significa Big Data, primero es necesario conocer cómo y cuantos datos se generan. Ya que actualmente todo el mundo realiza cualquier cosa desde cualquier lugar, algo que es posible gracias a la tecnología. Esta gran conectividad es una fuente de cantidades ingentes de datos. Cuando se habla de Big Data se está hablando de grandes cantidades de datos. Estos serían: (1) Byte (B) equivale a ocho bits. (2) Kilobyte (KB) corresponde a mil bytes. (3) Megabyte (MB) equivale a mil kilobytes. (4) Gigabyte (GB) corresponde a mil megabytes. (5) Terabyte (TB) equivale a mil gigabytes. (6) Petabyte (PB) corresponde a mil terabytes. (7) Exabyte (EB) equivale a mil petabytes. (8) Zettabyte (ZB) corresponde a mil exabytes. Según la Empresa Domo, en un estudio sobre la cantidad de datos que se generaban en el año 2014 en un minuto en la red por usuarios de social media, se pueden resaltar las siguientes empresas y cantidades asociadas al Big Data: (1) YouTube, los usuarios suben setenta y dos horas de videos nuevos. (2) Email, los usuarios envían doscientos cuatro millones de mensajes. (3) Google, los usuarios envían cuatro millones de consultas de búsqueda. (4) Facebook, los usuarios comparten dos millones cuatrocientos sesenta mil piezas de contenido. (5) Whatsapp, los usuarios comparten trescientos cuarenta y siete mil doscientos veintidós fotos. (6) Twitter, los usuarios envían doscientos setenta y siete mil tuits. (7) Instagram, los usuarios publican doscientas dieciséis mil fotos. (8) Amazon, genera ochenta y tres mil dólares de ventas en línea. (9) Pandora, los usuarios escuchan sesenta y un mil ciento cuarenta y un horas de música. (10) Skype, los usuarios se conectan por veintitrés mil trescientas horas.

Maté, en el artículo publicado el año 2015 titulado “Big data: Un nuevo paradigma de análisis de datos”, complementa mencionando que existen tres grandes bloques o tipos de datos en Big Data, donde es posible realizar la clasificación: (1) Datos estructurados. Corresponde a datos con longitud y formato definidos, como fechas, números o cadenas de caracteres. Se almacena este tipo de datos en tablas. Como ejemplo se tiene una ficha de clientes con: Fecha de nacimiento, nombre, dirección, transacciones en un mes, puntos de compra. (2) Datos semiestructurados. Son datos combinados que no se limitan a campos determinados, pero tienen marcadores para diferenciarse y clasificarse. Se trata de información irregular y son datos que poseen otros datos que se describen entre ellos. Un ejemplo de este tipo de datos son los correos electrónicos, la parte estructuras contiene el destinatario, los receptores y el tema; la parte no estructurada corresponde al texto del mensaje. Otro ejemplo se refiere a los lenguajes de programación de páginas Web o de bases de datos como HTML, XML o JSON. (3) Datos no estructurados. Datos en el formato original en el que fueron recopilados, no se pueden almacenar en tablas ya que no es posible su simplificación a tipos básicos de datos. Ejemplo de datos no estructurados se produce de persona a persona en la comunicación en las redes sociales; de persona a máquina se produce en los dispositivos médicos, el comercio electrónico, las computadoras y los dispositivos móviles; de maquina a máquina se produce en los sensores, dispositivos GPS, cámaras de seguridad. Otro grupo de datos no estructurados son los videos y documentos multimedia, los documentos PDF, contenidos de correos electrónicos, imágenes.

lunes, 4 de abril de 2016

Gobierno electrónico

En la tesis doctoral de Sánchez, publicada el año 2009 con el título “La administración pública en la sociedad de la información: Antecedentes de la adopción de las iniciativas de gobierno electrónico por los ciudadanos”, se menciona que el gobierno electrónico constituye una nueva manera de organizar la gestión pública para aumentar la eficiencia, transparencia, accesibilidad y capacidad de respuesta a los ciudadanos. Esto se consigue mediante un uso intensivo y estratégico de las tecnologías de la información y la comunicación en la gestión interna del sector público, así como en sus relaciones diarias con ciudadanos y usuarios de los servicios públicos. La incorporación intensiva de las tecnologías de la información y la comunicación constituye una manera particular de estructurar la gestión en las entidades públicas, distinguiendo además su importancia, tanto para mejorar la atención a los ciudadanos como para el desenvolvimiento de la operación interna de las organizaciones indicadas. En clave más de gestión interna, el Gobierno electrónico conjuga las tecnologías de la información y la comunicación, reingenierías de procesos y cambios de culturas organizacionales. Como una componente adicional a su enfoque convencional, está su potencialidad para reforzar los elementos de participación.

Las Naciones Unidas, en su informe del sector público mundial del año 2003 titulado “Gobierno en la encrucijada”, recalcan este aspecto al incluir en su encuesta el concepto de e-participación pues incorpora en la definición de gobierno electrónico la habilidad de las personas de involucrarse en un diálogo con sus gobiernos como consumidores de los servicios públicos y por participar en los procesos políticos como ciudadanos. Al mismo tiempo, también conviene reflexionar sobre su contribución respecto al desarrollo de nuevas formas asociativas ligadas a la dimensión de red social de Internet. Kaufman, en el artículo publicado el año 2003 con el título “Panorama latinoamericano de gobiernos electrónicos modelos existentes”, sostiene que la administración pública mediante sus modelos de gobierno electrónico puede jugar un papel de punto de coordinación importante de estos movimientos.

Conceptos para el desarrollo de este articulo son el de gobierno electrónico, qué relación tiene con las tecnologías de la información y la comunicación y su incidencia en la administración pública. De esta manera, algunas instituciones y académicos han definido y retomado el concepto de gobierno electrónico, Esteves, en el libro publicado el año 2005 con el titulo “Análisis del desarrollo de Gobierno Electrónico en España”, lo define como: “La aplicación de tecnologías basadas en Internet para actividades comerciales y no comerciales en el seno de las administraciones públicas”. Otras definiciones eliminan las limitaciones a ese concepto, manifestando que las relaciones pueden extenderse desde la conexión en línea, pasando por los asistentes digitales personales, hasta llegar a la interacción y los mensajes instantáneos con sistemas como la retransmisión de charlas por Internet. Por su parte, el Banco Mundial en su guía de gobierno electrónico publicada el año 2013, se refiere al gobierno electrónico como: “El uso de las tecnologías de la información y la comunicación para mejorar la eficiencia, eficacia, la transparencia y la rendición de cuentas de los gobiernos, donde este puede ser visto simplemente como mover servicios al ciudadano en línea, pero en su más amplio sentido que se refiere a la transformación tecnológica con capacidad gobierno.

Criado, Ramilo y Serna Araujo, en la monografía publicada el año 2002 con el título “La necesidad de teorías sobre gobierno electrónico: Una propuesta integradora”, plantean una sistematización del concepto de gobierno electrónico que aborda su complejidad a partir de tres ejes maestros: (1) Prestadores de servicios públicos, e-Administración, que incluye las dimensiones de gestión, información, tramitación de servicios, formulación de quejas y sugerencias. (2) Promotores de la democracia, e-Democracia, que incluye la consulta en los procesos de toma de decisiones. (3) Dinamizadores y elaboradores de políticas públicas, gobernanza electrónica, que incluye la participación activa en la elaboración de las políticas, gestión y evaluación de los resultados. En la tesis doctoral de Cardona, publicada el año 2002 con el título “Las tecnologías de la información y las comunicaciones en la relación administración pública ciudadano”, se establecen las siguientes etapas del gobierno electrónico: (1) Presencia. Es aquella donde las agencias de la administración pública utilizan las tecnologías de la información y comunicación para entregar información básica al público. (2) Interacción. Hace referencia a la posibilidad que puede tener un ciudadano a acceder a información crítica, así como a formatos que puede descargar y además, puede contactar la institución vía correo electrónico. (3) Transacción. Es la etapa más avanzada del gobierno electrónico. Las agencias adicionan aplicaciones de auto servicio para que el ciudadano pueda realizar trámites completos en línea. (4) Transformación. Ésta etapa se logra cuando hay un salto cultural, donde las administraciones públicas tienen una redefinición de los servicios y de la operación en su gestión. (5) Participación democrática. Permite al ciudadano intervenir activamente en la definición de las políticas públicas a través del ejercicio del voto y de la revisión del quehacer político de los dirigentes elegidos.

lunes, 28 de marzo de 2016

Gobierno electrónico

En el artículo publicado el año 2009 por los investigadores Criado y Ramilo, titulado “De la administración pública electrónica a la administración pública relacional: Aportaciones para una propuesta analítica integradora”, se retoma el planteamiento del investigador Heeks, descrito en el libro escrito el año 2001 titulado “Reinventando el gobierno en la era de la información”, quien menciona que las tecnologías de la información y la comunicación son un conjunto de herramientas e infraestructuras utilizadas para la recogida, almacenamiento, tratamiento, difusión y transmisión de la información. Las tecnologías de la información y la comunicación pueden distinguirse en tres tipos: Terminales, redes y servidores. En los servidores se encuentran los contenidos o la información, y para acceder a ellos se necesita una terminal, es decir una computadora, un teléfono móvil o la televisión digital entre otras. Para alcanzar los contenidos desde las terminales, son necesarias las redes de comunicación como las redes troncales, entre las cuales se cuentan con la fibra óptica y los radioenlaces; las redes fijas de acceso, entre las que se mencionan el cobre original o mejorado, o los sistemas de cableado eléctrico, los que se comercializan a través de los servicios de comunicaciones. En el Informe anual sobre el desarrollo de la Sociedad de la Información en España, publicado por la Fundación Retevisión el año 2001, se menciona que desde una perspectiva más general, la literatura propone dos aspectos clave en la definición de las tecnologías de la información y la comunicación. En primer lugar, una visión amplia, compartida por organismos e instituciones como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, o la Asociación Nacional de Industrias Electrónicas. Otra visión más restringida está asociada al Observatorio Europeo de Información Tecnológica y la Asociación Española de Empresas de Tecnologías de la Información.

En la tesis doctoral de Rodríguez, publicada el año 2010 con el título “Marco de medición de calidad para gobierno electrónico aplicable a sitios Web de gobiernos locales”, se menciona que para comprender que representan las tecnologías de la información y la comunicación en estos tiempos, bastará con intentar vivir un día sin ellas. En este momento en que los celulares, computadoras, televisores, forman parte de la vida diaria de las personas, es realmente difícil concebir no utilizar los mismos en tareas que resultan cotidianas para diferentes sectores de la población. Consultar el saldo bancario por Internet, publicar y ofertar productos, abonar el importe de un impuesto, son algunas de las múltiples gestiones que se realizan mediante la Web. Sin embargo en contrapartida al avance tecnológico que disfrutan muchas comunidades, hay otras que se encuentran excluidas tecnológicamente. Según Serrano y Martínez, en el libro publicado el año 2003 con el título “La brecha digital: Mitos y realidades”, se menciona que los grupos sociales que han aprovechado estas ventajas en beneficio de sus integrantes, adquirieron un nivel de desarrollo material e intelectual que los separa de otros grupos sociales menos privilegiados. Por ello es posible afirmar que existe una brecha tecnológica entre las comunidades que utilizan las tecnologías de la información y la comunicación como parte de su vida cotidiana, casi sin notar la presencia de las mismas, y aquellas que no poseen ningún tipo de conocimiento al respecto. En palabras de Sánchez y Capdevielle, en el artículo publicado el año 2005 con el título “Innovación en la Sociedad del Conocimiento”, una definición posible para la brecha tecnológica es “la distancia tecnológica entre individuos, familias, empresas, grupos de interés, países y áreas geográficas en sus oportunidades de acceso a la información, a las tecnologías de la comunicación y en el uso de Internet para un amplio rango de actividades”.

Como complemento a lo señalado Manuel Castells, en la lección inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la información y del conocimiento del año 2000, menciona que en todo el planeta los núcleos consolidados de dirección económica, política y cultural estarán también integrados en Internet, Criado y Fernández, en el artículo publicado el año 2002 titulado “Internet y Unix: 30 Años de Vidas Paralelas”, complementan mencionando que, desde un plano meramente conceptual, Internet no es más que una red de redes de computadoras capaces de comunicarse entre ellas a través de un lenguaje común, llamado TCP/IP. Según Abbate, en el libro publicado el año 2000 con el título “Inventando Internet”, desde un plano técnico, Internet opera dividiendo la información en pequeñas partes autónomas e independientes, llamadas paquetes, y transmitiendo esos paquetes desde el origen al destino a través de diferentes caminos disponibles. WWW es un servicio más de los ofrecidos a través de Internet. Nació en la Organización Europea para la Investigación Nuclear el año 1991 de la mano del físico Tim Berners-Lee. Desde un plano técnico, las aplicaciones Web componen un entorno gráfico basado en el concepto de hipertexto que opera al interior de Internet, apoyando presentaciones multimedia para transmitir sonido, texto, vídeo, datos, entre diferentes computadoras con una interfaz amigable. Según Sánchez, en la tesis doctoral publicada el año 2009 con el título “La administración pública en la sociedad de la información”, la introducción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en las administraciones públicas se ha convertido una tendencia global. La oferta de servicios en línea por parte del sector privado y la demanda de los mismos por los ciudadanos, están presionando a las administraciones públicas de todos los países para que innoven en la forma en que se relacionan con los ciudadanos.

martes, 8 de marzo de 2016

“El 50 por ciento de la información del Estado no la tiene el Estado, la tienen los gringos”



No tiene problemas en confesar su apego al liderazgo del Presidente. “Yo he venido por el proceso de cambio. Evo Morales tiene una fama increíble en Europa, en el ámbito de la izquierda, y aparece desde ahí como una esperanza que ya no hay en Europa”, confiesa a CAPITALES.

Sylvain Lesage, director ejecutivo de la Agencia para el Desarrollo de la Sociedad de la Información en Bolivia (ADSIB), dependiente de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional, llegó a Bolivia en 2009 después de haber obtenido una licenciatura en Telecomunicaciones en su natal Francia. Tiene un doctorado de la Universidad de Rennes, donde estudió Procesamiento de Señales.

CAPITALES (C). ¿En qué punto nos encontramos en esa visión del Gobierno nacional de ser tecnológicamente soberanos?
Sylvain Lesage (SL). La ley de 2011 ha sido muy clara con el tema de priorizar el software libre, que es un tipo de software que uno puede copiar libremente, puede modificar, no tiene que pedir a un editor de software, como de Microsoft, “por favor póngame esta funcionalidad”. Yo la puedo analizar, la puedo aumentar, la puedo distribuir. Es exactamente el equivalente de la investigación científica, que así funciona: se transfieren los conocimientos y uno va ayudando al otro, y al otro, y al otro, y así crece y obtenemos resultados de mejor calidad.

El Estado está iniciando a partir de este año su migración hacia el software libre; es decir, en siete años, hasta 2022-2023, ya no comprará ninguna licencia de Microsoft y de otras empresas. En algún caso puede haber una excepción, que está prevista por el decreto de 2013, pero en el 99% de los casos estaremos liberados tecnológicamente, por lo menos en el tema de software. Sin embargo, como bien sabe, ahora cuando maneja Google Docs, maneja Drop Box, maneja Gmail, todos estos servicios en realidad no son software libre, al final son servicios web, entonces tampoco ha cambiado la figura. Antes era muy claro: Microsoft tiene un monopolio que oprime a los gobiernos y del cual nos tenemos que liberar. La figura ha cambiado un poco con la incorporación de internet, ahora el tema es dónde están alojados los datos.

C. ¿Y en este tema cómo estamos?
SL. Hay muchos compañeros en el Estado (Plurinacional, en realidad en el Gobierno), que no manejan cuentas institucionales de correo sino Gmail, porque es más fácil; no manejan sus archivos dentro de los servidores de la institución sino que los ponen en Dropbox, porque es más fácil compartir, etc. Eso significa que el 50% de la información del Estado no la tiene el propio Estado, pero los gringos la tienen.
Entonces, tenemos ahí un problema de soberanía tecnológica que es en lo que estamos trabajando también; tenemos que reforzar esta soberanía con infraestructura de servidores y de red propia, de Estado, de forma que tengamos el control y la confidencialidad sobre nuestros datos.

C. ¿Cómo están trabajando desde su oficina gubernamental para reducir la brecha digital?
SL. Una de nuestras misiones es reducir la brecha digital, ayudar con proyectos que ayuden a hacer que la población se empodere, sepa manejar las tecnologías en bien de la ciudadanía en general.
Hemos hecho un proyecto durante dos meses de cursos a jóvenes de 14 y 15 años, de La Paz y El Alto, donde les hemos enseñado programación de sitios web. Muchos nunca habían ni tocado una computadora y después de dos meses podían hacer una página web. Nada extraordinario, sabemos que los jóvenes aprenden rápidamente, tienen muchas capacidades.
Lo único es que queremos que el colegio les brinde este conocimiento, porque ya se van a desenvolver en un mundo digital, los medios en línea, las redes sociales, en su trabajo tendrán que manejar la herramienta informática y, si no tienen el control, van a estar perdidos, no van a ser ciudadanos informados. Entonces, queremos empoderar a los jóvenes.
Hemos hecho un pequeño esfuerzo con 100 alumnos, pero queremos sobre todo difundir la experiencia para que surjan otros proyectos, (que) surja la demanda hacia el Ministerio de Educación de que se amplíe, se incorpore más la tecnología.

C. ¿Cuál es la visión que tiene el Estado boliviano respecto a este tema?
SL. Para acortar la brecha digital una de las visiones es la cobertura, lo que significa infraestructura, Entel y el Viceministerio con la ATT. Es inversión, mucha plata que hay que invertir. A la vez, acceder a todos los lugares con el satélite.
Y lo otro es acceso internacional de mejor calidad: actualmente solo tenemos un acceso mediante Chile, muy caro. Estamos buscando otras vías, por Perú, Uruguay, quizás por Argentina, mediante el anillo de fibra óptica que está trabajando Unasur, para de esta forma poder incorporarnos dentro de la internet mundial, para bajar los costos.
La otra forma es por la capacitación, la educación. Queremos que los estudiantes no solamente sean consumidores de tecnologías, utilicen servicios gringos, sino que aprendan a programar, a crear contenidos locales en sus idiomas —que pueden ser diferentes al castellano—.
Que internet, que ha sido una revolución, permita a cada uno ser productor de su propio contenido, tener su propia voz; no solamente como la TV, ser consumidor de un contenido producido por otros.

C. ¿Nos habla de la educación enfocada, por ejemplo, al uso de las redes sociales?
SL. Ahí tenemos una relación muy cercana de los ciudadanos con cualquier otra persona, como un gobernante, un investigador, un periodista, lo que sea; mediante las redes sociales, que son una maravilla, podemos acceder, expresarnos como ciudadanos. Pero hay que entender que implica también una educación: lo que se publica una vez está para siempre, hay que tener cuidado.
A veces uno piensa que está en su entorno pero, en realidad, puede tener una repercusión pública encadenada. Con nuevas herramientas vienen también nuevas formas de educación.

C. En este momento hay una polémica por la propuesta de regulación de las redes sociales. ¿Es posible hacerlo y cuál es su recomendación antes de dar este paso?
SL. Nuestra posición siempre ha sido considerar internet y las redes sociales como un medio que es como el teléfono, es decir, hablamos de las estafas, de la trata y tráfico de personas mediante internet, entonces, ¿por qué no tipificamos también (esos delitos) por teléfono?
Puede haber algunos delitos adicionales de tipo penal que puedan surgir a raíz de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), pero pensamos que casi el 99 por ciento de los casos ya existe la tipificación: discriminación racial, discriminación de género, insultos, calumnias. Todo eso ya existe, que sea mediante un periódico impreso, un periódico en línea, una red social, etc., si hay una prueba fehaciente se puede proceder. Se ha visto que en los juicios vale como prueba hasta una captura de pantalla de Whattsap.
Entonces, mi punto de vista es más considerar a las redes como un medio y no aumentar quizás otras tipificaciones que van, más que todo, a restringir las libertades sin tener un efecto práctico. En algunos casos se tiene que castigar, porque hay violaciones claras de agresiones que se tienen que sancionar, pero pensamos que el aparato legal es suficiente actualmente.
Los temas de tipificación penal o civil, lo que es de ataque deliberado a la infraestructura, a buscar tumbar un sitio web, robar o borrar información, eso, específicamente tiene que ver con las redes informáticas, con las TIC, algo quizás se puede incorporar. Pero, aparte de eso, todos los otros casos deberían llevarse de la misma forma que si ha sido por teléfono, por carta o cualquier otra forma física.

C. ¿Usted maneja información actualizada respecto a la cobertura de internet y cantidad de usuarios en Bolivia?
SL. Por datos del Viceministerio de Telecomunicaciones sobre la cobertura, tenemos muy poco acceso por ADSL, por conexiones fijas, pero desde hace algunos años hay un boom de las conexiones por celular. Del total de usuarios de internet, el 96 por ciento accede a través de los celulares.
Al contrario de otros países, donde todo llegó por internet en la casa, en Bolivia se produjo por el celular. Con la expansión de la cobertura de Entel, en muy poco tiempo, hasta 2020, vamos a llegar a este acceso universal, es decir que cualquier ciudadano va a poder acceder a internet a un menor costo.

“Hay muchos compañeros en el Estado (Plurinacional, en realidad en el Gobierno), que no manejan cuentas institucionales de correo sino Gmail, porque es más fácil; no manejan sus archivos dentro de los servidores de la institución sino que los ponen en Drop Box, porque es más fácil compartir”